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Casados en oferta

Bueno, bueno. Lo que faltaba. Ohhtel.com, el sitio de citas online para casados líder de Estados Unidos anunció su desembarco en Argentina. Ohhtel.com es un sitio que fue creado en Enero de 2009 en los Estados Unidos y hoy cuenta con 1.300.000 miembros y continúa sumando un nuevo miembro cada 30 segundos. Otro casado, que se dio cuenta que no está satisfecho sexualmente.
Está basado en el dicho, "querés dejar de tener sexo, ¡casate!". El sitio ofrece una alternativa a quienes se encuentran casados y no tienen una vida sexual satisfactoria con su pareja, sin embargo, valoran su matrimonio y desean conservarlo. Sí, ya sé un tongo espectacular, para las trampas. Porque... Ohhtel.com les facilita el contacto con otras personas en su misma situación que desean una forma anónima y segura de encontrar un compañero para satisfacer sus necesidades sexuales.

No se agolpen, ni exciten, tras la noticia, que seguro esto debe tener un costo adicional, y no hablo del moral, porque ese viene sin culpa. Bonus track, me importa un carajo.

En los Estados Unidos existen unos 40 millones de matrimonios sin vida sexual. Y en Argentina, menos, calculando que no sé si superamos los 40 millones de habitantes. Lo increíble que la empresa debe pensar que aquí va prender esta nueva onda de buscar amantes. Ya que Argentina será el primer país de la expansión de este sitio.

¿Saben por qué nos eligieron? Porque es uno de los cinco países desde donde entra más gente. Se estima que en Argentina se sumarán unos 100.000 usuarios durante el primer año. Casados insatisfechos hagan fila.
Seguramente, se estarán preguntando cómo funciona el sitio. Para las ladies es gratis, los hombres pueden registrarse o bien gratis, lo que les dará alguna función (supongo que será algo muy lejos de tener sexo) y como Premium, para tener más funciones. Supongo que para la función: "coger con alguien", hay que ser Premium. Y por lo tanto pagar. Deberán abonar $129 (sólo a través de tarjeta de crédito), con lo que acceden a 1.000 créditos que podrán ser utilizados para chatear, enviar mails o realizar videollamadas. Cuál será el nombre de fantasía que aparece en el resumen de la tarjeta, porque una mujer celosa, o muy controladora, lo primero que busca son los gastos de la tarjeta. Pero bueno, por lo menos en esta página queda claro, clarísimo, que sólo entrás si querés coger. No sé si es un negocio tan redondo, pero que viene con cuernos, sin duda.

Las patas de la mentira

Mi abuela siempre decía que “las mentiras tienen patas cortas”. Cuando era chica imaginaba cómo serían esas patas. En realidad, no me las imaginaba ni cortas, ni largas. Me costaba creer que las mentiras tuvieran extremidades que les permitiese caminar. Al crecer fui entendiendo el significado. Sí, a pesar de sus patas cortas, las mentiras podían caminar. Y cómo.
La otra semana con esto de los mineros chilenos, volví a pensar en esas patas, cortas por supuesto. Aunque a veces cuando se es infiel, o se miente por infidelidad, las patas que puede generar una mentira, más que cortas, serían de un arácnido. Muchas patas para una sola mentira, o tal vez, para una sola verdad.
Yonny Barrios (50) fue el minero número 21 en salir de la oscuridad y no sólo ver, o casi, la luz, sino ver a su amante, Susana Valenzuela. La mujer que vieron otros miles de millones de personas abrazar a Yonny al salir de la mina y que se declaró como “legítima”.
La que tendría que haber blandido la bandera de legítima era su esposa Marta Salinas, con la que lleva casado 28 años. Pero ella se quedó en su casa, y según declaró, no pensaba ni verlo por televisión. ¿Habrá aguantado la curiosidad? Mmmm... me queda la duda.
“Tengo dignidad”, dijo. Actitud que fue respalda hasta por la propia primera dama chilena. ¡Cachai!
Ahora, parece que Susana no sólo luchó contra la esposa para quedarse con su cuchi cuchi, con quien está hace 10 años, sino contra otra jovencita de 25 años que también disputaba la presa. Mirálo al Jonny bravo. Y, con lo que se va a quedar también Susi es con la donación de 10 mil dólares que hizo un millonario para cada minero.
La verdad Susana en su afán por estar con su enamorado logró borrar de un plumazo ante millones de personas el papel de segundona de la amante. Siempre en segundo lugar, siempre teniendo el tiempo que sobra, el que le toca por descarte, siempre escondida. Pero... ésta no se escondió y la jugada le salió redondita. Pasó en una vuelta del destino a ocupar el podio, y el primer puesto.
De todas formas más allá de este final feliz para ella, y más para él, que salió cantando "cuántas minas que tengo", me queda la duda si más de un infiel de larga data, se tomará el tiempo de pensar en esto de las patas de la mentira.
Seguramente, Yonny nunca pensó que se iba a quedar 70 días bajo tierra, y que tanto su mujer y su amante se iban a encontrar afuera. Y encima, que la historia de él y sus 32 compañeros se iba a transformar en el hecho más visto de los últimos años, superando la llegada del hombre a la luna.
Claro, este hombre infiel no podía pensar todo esto, como tantos otros no pueden pensar que a veces las mentiras no sólo tienen patas cortas, sino que se hacen públicas, con televisación o sin ella. Y cuando se hacen públicas, más de uno quisiera estar bajo tierra y ya no por 70 días, sino por unos cuantos más.

Inteligencia vs. fidelidad

Se acuerdan de ese estudio que comenté acerca de que las mujeres inteligentes tenían menos posibilidades de casarse, incluso las que tenían estudios universitarios corrían con un 4% más de imposibilidad. Hace poco encontré un artículo que otra vez involucró la inteligencia con cuestiones del amor, aunque esta vez sería más del desamor. O, por lo menos, de un amor en baja. Porque ahora un estudio realizado por un equipo de la prestigiosa London School of Economics (está vez no fueron los de Massachusetts, qué raro) sostiene que los hombres que son infieles a sus parejas presentan un coeficiente intelectual más bajo que aquellos que no lo hacen y mantienen la monogamia.
El trabajo, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista especializada Social Psychology Quarterly, analiza dos grandes bases de datos de Estados Unidos, una sobre salud adolescente y otra de carácter social, en las que se midieron diferentes comportamientos y el coeficiente intelectual tanto en adultos como en niños (y ... vieron cuantos novias tiene un preescolar). Tras comparar minuciosamente los resultados de ambos estudios, observaron que las personas que daban importancia a la fidelidad sexual en una relación tenían coeficiente más alto. Leyeron bien, sería algo así: hombre monógamo = hombre inteligente.
Lo que no me queda muy claro, es si este estudio lo firma una mujer u hombre, porque el autor es Satoshi Kanazawa. Y mi ignorancia en el campo de los nombres orientales no me permite descubrir el sexo del autor. Algo que quizás más allá de la ciencia pudiera haber influenciado en sus declaraciones acerca de que "los hombres inteligentes son más propensos a valorar la exclusividad sexual", un comportamiento que se considera una señal de la evolución de la especie. Según él, a lo largo de la historia, los hombres siempre fueron "relativamente polígamos", por lo que una relación monogámica supone una "novedad evolutiva", en oposición al hombre primitivo, que era propenso a la promiscuidad.
O sea que ser fiel es el camino sin retorno de la evolución de la especie masculina. Mmm… permítanme disentir. Dado mis humildes estudios de campo, o ciudad en este caso, dado mis conocimientos a través de mis amigas más cercanas, y también de mis amigos, que me cuentan sus retrocesos evolutivos (según Kanzawa), y de todas las historias que me llegan vía email, no veo que esa “novedad evolutiva” haya llegado a Argentina.
Por otro lado, es cierto que en este país siempre vamos a contramano, y podría ser que en este tema todavía nos falte crecer, o transitar unos añitos más, que en el país del norte.
Y, para agregar un tema más de polémica al estudio, el autor asegura que estos resultados no se pueden aplicar a las mujeres ya que "ellas siempre fueron relativamente monógamas y, por lo tanto, esto no supone una evolución". Y ahí, me atrevo a decirle: Satoshi, está equivocado, o las señoras de la encuesta mintieron, o el “relativamente” no está muy bien especificado, pero la historia, o las estadísticas, demuestran otra cosa. Las estadísticas de infidelidad aseguran que el 60% de los hombres son infieles, y que el 40% de mujeres les sigue los pasos. Otros datos, nos ponen al frente, por ejemplo, para Sexole, el primer estudio sobre conductas y preferencias sexuales de usuarios de Internet en España, las mujeres son más infieles que los hombres (50% frente al 44%). Claro, que el tema es que con evolución, o sin ella, la mujeres lo mantenemos más calladito.

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Sexo, video y traición

Carola le mostró un video erótico de Silvia con otro hombre al futuro marido de esta. En venganza, Silvia le pegó con una maza y la dejó en coma.
Veintinueve palabras alcanzan para contar la historia que conmociona a los argentinos. Y que destruye la vida de un par. El caso de General Las Heras ya está en el top one de las noticias. Ayer buscando otra información me topé con el video de la discordia. Escenas de sexo oral grabadas en un celular.
Tengo varias puntas para analizar:
1. Lo que la mina quería con todas sus ansias era casarse (tanto como para romperle la cabeza a la otra por impedírselo), pero al mismo tiempo le gustaba “parrandear”, por decirlo con un eufemismo. Dos cosas que pueden ir juntas, claro, pero que a la larga terminan mal. Y encima, no sólo le gustaba hacerlo, sino que lo grababa (y no lo borraba). “Me estaba por casar y me lo arruinaron”, confesó. ¿Quién arruinó a quién? El infiel que deja pruebas es satánico o pelotudo.

2. El novio dice que no vio el video, que canceló el casamiento porque no se sentía bien. “Si te vas a casar tenés que estar entero, tenés que festejar con alegría", señaló. Algo lógico, se sabe lo agotadoras que son las fiestas de casamiento. Igualmente, resulta un motivo un poco raro para suspender un casamiento con todo preparado, a mi me suena más creíble que lo cancelara por el video. Pero él afirma no haberlo visto, y lo bien que hace. Él no lo habrá visto, pero hay muchos testigos que dicen que era vox populi en el pueblo, y que estaba circulando desde 5 o 6 meses. Este segundo punto, se divide a su vez en dos conclusiones:
2.1. Es preferible quedar como un inseguro, hasta enfermo, antes que cornudo. (Qué cara la del tipo de salir a hablar por la televisión)
2.2. Siempre el último en enterarse es el cornudo. No hay tutia.

3. La cocina no es un buen lugar para iniciar peleas, de ningún tipo. Mejor hacerlo lejos de elementos contundentes. Se sabe que la furia no es buena consejera.

4. Nadie dijo quién es el tipo que está en el video, primero decían que era el marido de la mujer herida, lo que le daría un motivo más para la agresión, pero él lo negó. La cara del tipo se ve bien el video, por lo que supongo que debe estar a más de 1000 kilómetros de General Las Heras.

5. "Pueblo chico, infierno grande", fue el cliché que los periodistas usaron en casi todas las notas. Un poco de creatividad, carancho.

4. La gente no escarmienta con los videos caseros porno, los hace con cualquiera sin medir las consecuencias. Famosos o no, próximos a casarse o no, infieles o sí. Por eso, yo los videos los tengo sólo en la cabeza. Es el mejor lugar para guardarlos.

(Ojalá que Carola se mejore, en serio)

Update: Luego de una agonía de 9 días, Carola murió. Una pena.
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Las amazonas

Mmmmm… como viene la mano, habrá que tomar clases o bien de box, o de defensa personal, que en este caso se transformaría más en ataque personal. Porque esto de andar a las piñas con las féminas que se meten con el hombre de otra, se está volviendo ya tendencia. Y como en todo tema controversial las aguas se dividen, a favor y en contra, apoyando o denostando. La cosa está que arde. ¡Y llena de moretones!
Hace mucho tiempo cuando ni siquiera pensaba en acostarme con el hombre de otra, porque vamos lo he hecho (ustedes ya lo saben), no con asiduidad, ni tampoco compulsivamente, una amiga francesa de mi vieja me dijo: “Nosotrgggas, las frggggancesas, si nos enterggggamos de que el hombre nos engaña vamos a la casa de la amante y la molemos a golpes”.
Yo abrí grandes los ojos, ante esta declaración que involucraba a todo el universo femenino de un país, pero claro que salía de la boca de una. Y pensé, qué bravas son las franchutes, pero que tontas, yo lo cagaría a palos a mi marido, o lo que sea. El que tiene el vínculo conmigo es él. La otra, no.
Eso lo pensé cuando todavía no sabía mucho de la vida, porque cuando me engañaron, o mejor dicho traicionaron (me pega más decir traición), ni cagué a golpes, ni hice nada. Solamente llorar un tiempo, un largo tiempo, y luego bajarle para siempre la persiana. Ya lo comprobé, hasta en una situación límite, el boxing no es mi fuerte.
Ahora, las mujeres “amazonas”, como las bautizaron, ante lo que hizo Pampita y hace unos pocos días la hija de Susana Giménez, Mecha: hacen pagar la infidelidad a la amante con sus propias manos. No sólo las francesas se descargan con la otra.
Y, en el caso de ellas, hasta olvidan que son personajes públicos y que serán expuestas tal como un insecto bajo la lupa de un microscopio por cuanto canal y revista farandulera haya, por su necesidad de venganza, o tal vez de marcar terreno. La furia puede más. Golpear, degradar, y hasta arrastrar de los pelos a otra mujer (imagen que me lleva a pensar en la Era de Piedra) parece ahorrar varias sesiones de terapia. ¿Pero, qué hace que una mujer muela a golpes a otra sólo por ser la amante de su esposo?
¿Es bronca?, o un tremendo dolor por no sentirse querida, por no tener el objeto de deseo, por sentirse veinte mil veces más la otra que la otra.

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Singles del mundo

No soy muy afecta a festejar el Día de San Valentín. Aunque, mea culpa, una vez, juro que sólo fue una (o dos) sucumbí a la tentación sanvalentiniana y poblé de corazones rojos a un pobre mortal, que en ese entonces adoraba. Hoy no, claro. La fragilidad del amor.
El marketing de la fiesta del 14 de febrero me irrita, por decirlo con altura. Ositos melosos y corazones en todo. Y amor, amor, amor envuelto en papel brillante, rojo por supuesto. ¿No suena todo a falso amor? Y ni hablar de todos los emails que me llegan promocionando desde cenas en barcos, hasta bombones eróticos. Pero hoy, entre un montón de promociones para San Valentín, vi un correo que decía: “Día Mundial del Single”. Estaba entre dos de una compañía discográfica que felicitaba a sus artistas por haber ganado un Grammy y no sé por qué lo atribuí a algo musical.
Claro, que el Día Mundial del Single… referido a algo musical era tan pelotudo para festejar que la curiosidad pudo más y, en vez de borrarlo directamente, lo abrí.
Para mi sorpresa vi que “single” no era una canción sino que se refería a soltero. O solteros y solteras también. Como bien decía en el email, “hay toda clases de singles”, los por elección, los fóbicos al matrimonio, los que recién se separaron o divorciaron, los que reniegan de su condición y los que viven su soltería como una etapa de transición.
Para darle un toque muy serio, incluía datos estadísticos. En Argentina, el 24% de los hombres y mujeres de 30 a 60 años no tiene pareja. En Capital, este número llega al 49,9%. El objetivo de email no era dar a conocer estas cifras (alarmantes según Mona), sino que en realidad era todo el marco de una invitación, porque nada mejor que festejar el Día Mundial del Soltero con una mega fiesta para que se conozcan y festejen estar solteros. (Hay quien quiera festejar y otro matarse, pero en fin) Por eso 10en8.COM (Citas rápidas) y ZonaCitas.com (citas online) organizaron un party para la celebración del "Día Mundial del Single", que se realiza desde el 2007 cada 13 de febrero. ¡Y yo que jamás festejé ese día, y cuantos 13 de febreros los pase solterita como la que más!
Me intrigó saber cuánto saldría la fiestita para solteros y cliqueé en la página 10en8, les cuento si se compran antes, salen 100 pesitos, y en el momento 120 pesos. Por lo visto los solteros son negocio redondo, redondo, perdón un negocio con forma de corazón.

Quemá esos datos

No hay peor infiel que el que quiere ser descubierto. Ese es el peor, ya sea hombre o mujer. Porque es el que va dejando datos, evidencias, que a la larga y por efecto acumulativo hace que se destape todo. Y de la peor manera. Siempre y cuando el que porta la cornamenta no niegue (conciente o inconcientemente) todo de tal forma que aún con la evidencias en la punta de la nariz siga como si tal. Puede pasar.
Todo estos pensamientos respecto a la infidelidad surgieron cuando leí, hace unos días, en Clarín una extensa nota donde explicaban que en la mayoría de los divorcios la causa era un email o sms. Y claro, justamente no era un mensaje del tipo “quiero divorciarme”,“esto no va más tenemos que divorciarnos”, o “hablá con mi abogado”, no los mensajes eran del tipo “bombón no aguanto hasta el lunes para verte”, o “esto es un infierno sin vos”, "y pensar que estás con ese(a) idiota ahora", etcétera, etcétera.
Cada caso tendrá una motivación particular, pero creo que hay que ser muy estúpido, o malvado, para engañar y encima dejar las pruebas, ya sea en la computadora, y menos en el celular, de tan fácil acceso a cualquier persona. Esas personas no leyeron las reglas básicas de la infidelidad, que es: no dejar pistas.
¿Por qué lo hacen? ¿Por simple olvido o una premeditación de que ya quieren que el otro se entere? Porque vamos, nadie quiere decirle a la cara a su pareja, que se está encamando con otro, pero a veces es lo que quisiera. Y acá depende de si es una aventurilla que se perderá en el universo de los tramposos, y que pasará como un lluviecita del verano, o si es una relación que ya pasa de aventura y se mete en el ámbito de la doble vida, bien en el ojo del huracán.
Según el artículo, en el 43% de los casos que llegan a Tribunales, la primera prueba de la infidelidad fue un SMS y en el 29%, un e-mail. Le siguen los chats y las redes sociales. En el 85% de los casos se confirma la infidelidad y la mayoría de las veces los amantes son compañeros de trabajo o familiares. Y otra estadística para sacar conclusiones, el 60% de los divorcios lo inician las mujeres.
Lo que no quiere decir que esta sea la cifra de quién es más adúltero, hombre o mujer, algo que da para discutir largo y tendido, pero sí estoy segura de que aunque el hombre se quiera divorciar, o separar, la que toma la decisión la mayoría de las veces, es la mujer. Con pruebas o no.
Me siento dentro del universo estadístico, porque cuando me separé de mi tercera pareja el motivo fueron unos e-mails, que leí con la miraba incrédula de tanta pasión (re) volcada en letras. Esas cartas virtuales estaban en la papelera de su cuenta de e-mail, uno por uno, beso a beso, iban narrando una impresionante metida de cuernos mientras yo estaba trabajando en España. Había tenido el tino de borrarlos, pero no definitivamente. Claro, que él se enfureció y me acusó de invadir su privacidad, ¿Y yo? Me fui y le dije, que se vaya a la mierda, con su privacidad y todo. Un caso más. Un número más de ese 29%.
Ahora, ustedes no piensan que los que dejan huellas tan fáciles de encontrar es porque en el fondo desean de todo corazón que su pareja sepa que la están engañando. Si no cómo se explica tanta desprolijidad.

¿Rubias o morochas?

Una encuesta realizada por el diario El Argentino dio como resultado que los hombres de este país, de esta Ciudad en definitiva, se “ratonean” más con las morochas, y que además son más “gauchitas” al momento de hacer el amor. Debo aclarar que no soy ni morocha, ni rubia, y tampoco pelirroja, estoy en la franja de las castañas (por ahora) y que por eso puedo tomar una postura no objetiva, pero si imparcial en el tema.
Luego de leer el artículo, y de acuerdo a varias observaciones que me hizo gente que vino del exterior, llegué a una conclusión, que podría ser una verdadera paradoja de las relaciones entre hombres y mujeres de estas pampas.
¿Por qué si a los hombres argentinos les gustan más las morochas, la gran mayoría de las mujeres argentinas se tiñen de rubio?
Esta pregunta bien podría ser la hipótesis de futuros estudios sociológicos, acerca del comportamiento de la hembra y el macho rioplatense en las relaciones interpersonales. Lo primero que se me ocurrió es que muchas mujeres en algún punto queremos ser Marilyn, o quizás porque el rubio en la cabeza siempre fue garantía de mirada masculina, porque desde chiquita nos decían, mirá que linda la rubiecita, por eso con el correr del tiempo, y gracias a los avances de la ciencia mezclada con agua oxigenada de 20 volúmenes, logramos conseguir ese tono dorado que nos acercaba a la imagen de otra mujer, deseada por todos, por cierto.
Aunque las más pendex están virando al negro, es cierto. Lo que indicaría un cambio de mentalidad generacional. Y las rubias quedarían en la franja cerca de los 40.
En algún momento de mi vida pasé a formar el grupo de las rubias “peliteñidas”, como dicen en la novelas centroamericanas. Pero, fuera de todo pronóstico no me gustó, y volví al color de cabello que la madre naturaleza me dio. Y que las aguas de esos lares oscurecieron sin piedad.
Igual reconozco que esos meses que estuve onda Meg Rain, los hombres fijaron más la atención en mí. Ah -me dije-, a ellos les gustan las rubias. Pero ahora parece que la cosa cambio, ¿Se cansaron de las rubias?
Lo segundo que pensé es que las argentinas se tiñen de rubio, sólo por llevarles la contra a sus congéneres masculinos. ¿Te gustan las morochas?, pero mirá vos, ¡ahora me tiño de rubia platinada! Claro, que esta última teoría llevaría una carga de maldad femenina. Mejor descartarla.
De una forma u otra, lo que realmente creo es que el color de pelo, como el color de piel, no son atributos que hagan mejor o peor a una persona. Desde donde quieran mirarlo, desde el erotismo, la inteligencia, o la bondad. No otorgan cualidad de amante apasionada, o muertita en la cama. Cada mujer, como cada hombre, es un universo en sí, y el color, después de todo, es sólo eso: un tono para llevar consigo, natural o artificial, durante esta vida.

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A medir, mi amor

Allí imponiendo su reinado arriba de un microbio gigante úlcera y una memoria USB con carita en forma de corazón, vistiendo a una banana despliega toda su majestuosidad el Condometric. Es que la publicidad del primer preservativo que mide y muestra la longitud del pene corona la página web de la empresa española Curiosite, dedicada a la comercialización de objetos curiosos y originales .
Con un método tan simple, como bizarro, en él condón se ha impreso una escala métrica que llega hasta los 25 cm. O sea que permite conocer al instante el tamaño del pene en cada acto sexual. Isofacto, no hay engaña pichanga.
Y también permite evaluar si el susodicho cae en el mercado del sexo, como las acciones en Wall Street. Imágense un día muestre una medida y al otro día, uno o dos centrímetros menos. Ya me imagino a la minita, qué te pasa, ya no me querés como antes, no te gusto tanto, mirá tu Condometric, buaaaaa....
Con ventajas y desventajas incluidas, sus inventores afirman que nació para “enseñarle al mundo lo que tenemos. Para creer que podemos con lo que queremos sin importar el tamaño”.
¡Vamos todavía!, una nueva raza de hombres seguros en sí mismos ha nacido, tanto que no les importa que los números marquen la realidad de su miembro.
-¡Qué nos importa -dicen ellos- mirá lo que hago con esto!- y desenrollan orgullos el Condometric que no lucirá en todos sus 25 centímetros (dignos de actor porno), pero que se hará valer con su medida estándar.
Los que venden este nuevo condón dicen va a causar furor. Pero, yo no sé si es tan así, salvo que sea para que sigan ufanándose de los centímetros que Dios le regaló los vanidosos de siempre, o para bromas, típicas de despedida de soltero/a.
Chicas absténganse de llevar uno en la cartera, porque, machismo en sí, puede ser que más de uno huya despavorido. Mejor llevar uno fosforescente, que en todo caso es divertido y nada botón.
Por ahora el Condometric no esta en ninguna vidriera, menos local, se lo puede comprar en Internet. La empresa Curiosite ha dicho que el objetivo de sus productos es dar nuevas ideas para que los regalos sean divertidos.
Uy sí, éste puede ser tan divertido como mortal, pero convengamos que original es.Vamos chicos argentinos, hagan su pedido. ¡Llamen ya! Lo que importa es la actitud.

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En 24CON esta publicado el post El sexo débil. ¡Pasen y lean!

Cefalea del amante

Los científicos me asombran una y otra vez. Qué científicos estos. Un nuevo artículo me trae a cuenta la relación entre el dolor de cabeza y los cuernos. Y no estoy hablando de los dolores de cabeza que puedan sufrir ciervos, alces, toros y demás animales con cornamenta, sino del hombre -y en algunos casos mujeres- que engaña a su pareja.
Un prestigioso neurólogo italiano, Lorenzo Pinessi, realizó un estudio que revela que el estrés psicológico y el esfuerzo físico originado en las relaciones tramposas por afuera de la pareja provocan, sobre todo en los hombres, fuertes dolores de cabeza. El síndrome se llama “cefalea de amantes”. Y en las mujeres coronadas, "depresión autoestimatitis". Esto lo digo yo.
Habría también que analizar por qué le duele más al hombre que a la mujer, o somos más sufridas -mi abuela siempre decía eso-, o cuando somos infieles, cuando ya lo decidimos, nos importa un carajo.
Más allá de estos detalles, el especialista adelantó los resultados de su investigación en la presentación del XII Congreso Nacional de la Sociedad para el Estudio de las Cefaleas (entidad que preside), que se desarrolla en Turín. Pinessi explicó: “Se trata casi siempre de pacientes con migrañas, en los cuales una serie de factores, como alimentos afrodisíacos, fármacos que favorecen las prestaciones (los académicos le dicen prestación a coger), fatiga física y el estrés psicológico de la relación clandestina desencadenan fuertes dolores de cabeza que pueden durar hasta tres horas”.
En realidad lo que descubrió este doctor es algo muy comprensible. ¿Cómo no va a doler la cabeza? Es que la actividad de las neuronas de alguien infiel en acción debe ser atroz, porque necesita atención máxima para recordar todas las excusas que dio, todos los detalles, y en el caso de ellos, además de todos los enlaces posibles que en la cabeza de su mujercita generan esas excusas.
Tiene que usar al máximo su creatividad en la creación de las mismas, y lograr que sean creídas. Pero esto no alcanza, además debe reaccionar con extrema rapidez ante preguntas directas, indirectas, o fuera de todo nivel de lógica, respecto a las excusas inventadas.
Esta última es la peor tarea que debe enfrentar. Porque la mujer puede enlazar automáticamente datos totalmente arbitrarios y desorganizados y a través de estos llegar a una conclusión. Habilidad que también genera la pregunta: ¿quién corno las entiende?
La mujer es una usina de sinapsis descontroladas. Es impredecible. Y ni hablar si sospecha.
Además la exigencia es doble para el hombre infiel no sólo debe tener su cabecita aceitada, sino también su miembro, porque deberá rendir bien en dos canchas, en la visitante, en la que juega para su amante, y en la local, con su esposa, novia o pareja. Dos mujeres que le reclaman sexo.
O sea, que si un hombre se queja de jaquecas constantes, y rebeldes, habría que ver en primer lugar si el fulano en cuestión no nos está metiendo los cuernos. Más, si las excusas para no tener sexo se remiten a “hoy no, porque me duele la cabeza”.
Aunque debo ser sincera, hay muchos de los hombres que conozco y que son infieles para con su pareja (sí, estoy hablando de vos), que no sufren de ninguna cefalea, y menos culpa, a decir verdad andan por la vida felices y sonrientes. A lo sumo, les dolerá la cabeza cuando su mujercita los encuentre en falta y les parta un cenicero en medio del cráneo, agresión bautizada en Argentina como “la gran Susana”.
De una forma u otra estos dolores no se arreglan con un Migral. Ni con dos.

*En 24CON está publicado mi post El sexo los divide. ¡Pasen y lean!

A punta de caño

¿Hasta dónde puede llegar el deseo femenino, el deseo de tener sexo, hasta dónde se puede llevar el límite de la audacia, o la necesidad? No sé, a mi me da hasta insinuarme, en varias oportunidades descaradamente, y la mayoría de las veces, salí rebotada.
Mina que avanza, hombre que retrocede.
Es así, y no me vengan con otra. Pero nunca se me dio por llevar un revólver, aunque sea de chocolate en la cartera, y empuñarlo diciendo, ¡abajo los pantalones, y arriba el miembro, quiero sexo ya!
Pero, ayer leí que a una mujer no sólo se le pasó por la cabeza, sino que puso pistola en el asunto. Y armada se fue en busca del macho que satisficiera su apetito sexual, que supongo sería bastante, o de larga data, o quizás sea una ninfómana, a la que ya no le queda más recurso que acudir a la fuerza, o simplemente una mina muy jodida.
Las causas se desconocen, pero por un motivo u otro, salió a la calle en busca no sólo de pertenencias personales para robar, sino de un pene erecto. Vaya coraje.
Y no es invención o ficción, nada que ver, todo sucedió en Mendoza. Según se informó en un cable de la agencia Télam, un hombre de 45 años que circulaba en su automóvil Renault 11 color gris por la calle Boulogne Sur Mer, de Mendoza, al llegar a la altura del Hospital Militar fue sorprendido por una mujer armada. Además de asaltarlo, lo llevó hasta un descampado, e intentó violarlo. Claro que el pobre hombre no pudo. Por la tensa situación la víctima no tuvo una erección y el abuso no pudo concretarse. Pero acá no termina todo.
En su nerviosa declaración en la policía el hombre aseguró que la mujer, furiosa porque él no conseguía una erección, le disparó a la cabeza, por suerte el proyectil no salió. Reconozco que varias veces en mi vida me sentí furiosa (y sí, es así) ante una erección fallida en momentos de alto deseo, pero de ahí a disparar a la cabeza. Lo más grave que pasó, fue que le disparara un mortal, ¿alguna vez tomaste Viagra?
Por lo visto esa noche no estaba para el baleo, y no salió ningún proyectil de ningún lado. El hombre salvó su vida increíblemente, no gracias a su amigo, que lo abandonó en un momento tan vital, sino a una bala que se negó a salir.
Para mí, que esa señora, veía poca televisión, o leía menos, y no tenía la menor idea de que no hay nada peor que acosar a un hombre exigiéndole que muestre su hombría, y menos con una pistola apuntándole a la cabeza, que inmediatamente convierte a la otra (pistola) en un maní extra small.
Queda muy clarito que la mujer puede ser presidenta, puede manejar taxis, colectivos, tractores, puede jugar al fútbol, y ser boxeadora, hasta puede viajar en el Discovery al espacio, pero… violadora, no da. Mejor hubiera puesto un avisito en cualquier diario solicitando servicios sexuales, un favor no se le niega a nadie.

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5 claves para conquistar a Luli Salazar

La tapa de una revista del cholulaje-puterío televisivo mostraba el viernes a una contorsionada Luciana Sálazar con el culo redondo redondo, atravesado por un hilo dorado dorado, en primer plano. El titular decía que estaba viviendo un amor virtual, nada menos que, con el delantero de la Selección Nacional, y "dueño del equipo", Lionel Messi. Chan. La bomba estalló, no la sexual, la mediática. Todos a esa noticia.
No se sabe todavía si es realmente "virtual", porque en realidad no existe y es puro blablabla de los medios, promoción mediática, y tulalá. O si el pibe maravilla - el que metió unos 41 goles en el Barcelona, su otro laburito, y metió unos 23 millones de euros en su cuenta bancaria el año pasado- se sienta en sus momentos de ocio, o de calentura, a chatear con la pibita rubia, voluptismo tuneado.
Dicen que en breve tendrán su primera cita face to face, aunque supongo que al Pulga, quizás le interesen otras partes más sobresalientes de la personalidad de La peti, pero eso es especular con las cosas que al chico de Rosario le pueden gustar. Y que no se saben bien qué son, sacando por supuesto patear la pelota, o hacer goles en la cancha. Porque él no es un burrito Ortega (ex River) salidor y putañero empedernido.
Pero como Luciana dijo más de una vez lo que le gustaba, lo que no, lo que tal vez, lo que podría ser, y lo que jamás haría, quiero acercarle al veintiañero unos consejos para que no haga agua en la primera cita. Después de todo, sabemos que el primer encuentro, marca sí o sí el futuro de una relación. ¿O no?
Para que Lionel quede bien parado, y pueda meter un gol de media cancha tendrá que saber estos gustos de la Luli. Cinco declaraciones, que resisten un archivo, y aconsejan qué hacer para no embarrar la cancha.
La ex conejita Playboy dijo:

1. “El hombre caballero me mata, quien me conquiste tiene que ser el mejor en lo que haga".

Pulga, abríle la puerta del auto, apartále la silla cuando se va a sentar, llevále un ramo de flores, porque podrán ser cursi, pero todas las mujeres mueren cuando su chico se las lleva. Vos sos el mejor en lo tuyo, sos exitoso, y ganás millones. Esa condición la tenés asegurada.

2. "No tomo, no fumo, no me drogo: mi único vicio son las golosinas".

Ni un champagne, ni un porrito. Al ramo de flores agregále una buena dosis de chocolates, caramelos masticables, gomitas de menta, alfajores. Un detalle, no las llevés en una bolsita de nylon, hacé que te las envuelvan en un paquete chic en un drugstore cool. (Una joya con diamantes también te haría quedar bien.)

3. "Hay cosas más importantes que saber cocinar en la vida. Nunca me interesó, con el poco tiempo que tengo, me dedico a otras cosas”.

Ni se te ocurra decir que te gustan las chicas que cocinan, o que buscas una que cocine como tu mamá, o que tuviste problemas de crecimiento en tu niñez. Mejor ahondar en "las otras cosas" que ella se dedica. Después de todo el amor es plata y cebolla. ¿O era pan?

4. "No soy mucho de leer, me gusta más escuchar buena música y relajarme, o con una buena película".

No le regalés un libro, ni el de tu biografía, que te vaya conociendo personalmente. Lo ideal es un disco que provoque el relax. También puede ser un DVD de una película de amor, jugáte por Sex & The City, le va a encantar no tiene que pensar mucho. Nada de Rambo 4 o El Increíble Hulk.

5. “Soy escorpiana, y Escorpio es el signo del sexo. El sexo tiene una importancia del 80% en una relación de pareja”.

Es una declaración contundente. Te queda un 20 % para hablarle de fútbol. En este caso deberás mostrar más habilidad, rendimiento y óptimo estado, que en una final de la Eurocopa, para que la rubia te adjudique el 80%. En la cancha ya sos un deportista de elite. Ahora, lo deberás mostrar en otro cuadrilátero, más mullido.

Con todos estos consejos que te paso, y gratis, la Luli es tuya, campeón. Te tengo fe.

Y, de paso, si alguno de los que los que me leen tiene varios millones en una cuenta bancaria, es musculoso, y según las últimas tendencias botineras, y por sobretodo, deportista famoso, quizás pueda conquistarla también.
Nunca se sabe.


Licencia por mal de amores

“Los trabajadores que tengan problemas sentimentales en una empresa de marketing de Japón pueden tomarse tiempo libre pagado tras una ruptura complicada, y la firma dará más días a medida que los empleados vayan envejeciendo”. Así informaba hace unos días un cable de la agencia de noticias Reuters.
Los japoneses son geniales, se dan cuenta de que una persona con mal de amores no puede realizar bien sus tareas, a riesgo, también, de meter la pata de una forma considerada. Yo con mal de amores, o con problemas sentimentales, soy la pelotuda más grande que hay, me olvido de todo, todo me cae mal, me duele el estómago y puedo estar viendo la pantalla de la PC como media hora con la mente totalmente en blanco. A todo esto hay que agregarle una buena dosis de llanto por cualquier cosa. El baño del trabajo se convierte en la guarida de las lágrimas. Cuando corté con mi segunda pareja lloré tres días sin parar. Sí, seguidos, no podía interrumpir el llanto. Y al tercer día tenía los ojos peor que si hubiera peleado con la Hiena Barrios.
Luego viene la etapa de contar a las amigas, compañeras, cadetes, chico del delivery, motoqueros, recepcionista, ascensorista, o sea hablar con “todos” del tema. Algunos opinan sin que se les pregunte, a otros hay que preguntarles. Porque en esos momentos necesito que me digan que soy la mejor persona del mundo y que el que está equivocado es él. Todos suelen decir, que "es lo mejor que pudo haber pasado", que "él no era para vos", rematado con "te mereces algo mejor", que esto y que lo otro, y la verdad que no escucho nada, aunque parezca que presto la mejor atención, porque lo único que quiero es despertarme y que todo siga como antes, o por lo menos que no sufra más. Porque me acuesto pensando en él y me levantó pensando en él.
O sea en esos momentos post ruptura no soy una trabajadora eficiente. Si trabajase en McDonald’s no sería la empleada del mes. Si estuviera en una foto, estaría con una cara de orto que ahuyentaría a todos los clientes.
Sí, señores japoneses, definitivamente la mujer que está pasando por un problema sentimental no puede ir a trabajar. No rinde. Es una pérdida para el mundo capitalista. No produce. Es una piltrafa que no sirve para nada.
La compañía que hizo este anuncio es Hime & Company, con sede en Tokio. Ellos consideran que la "baja por pena" permite a los empleados llorar sus males y volver renovados a trabajar. "No todo el mundo necesita tomar la licencia por maternidad (no claro, no todo el mundo, sólo las mujeres embarazadas ¿está loco este ponja?), pero con mal de amores todo el mundo necesita su tiempo, igual que cuando se está enfermo", dijo a Reuters el presidente Miki Hiradate, cuya compañía de seis mujeres comercializa cosméticos y otros productos femeninos. O sea, que la licencia no cuenta para hombres. Pero, ellos también sufren, ¿o no?
En esta compañía las empleadas de 24 años o menos pueden tomar un día libre al año, mientras que las que tienen entre 25 y 29 cuentan con dos y las mayores de esa edad pueden librar hasta tres días. "Las mujeres veinteañeras pueden encontrar con rapidez un nuevo amor, pero es más difícil para las que tienen 30, y sus rupturas suelen ser más graves", afirmó Hiradate.
Hidarate sos un desgraciado. Tengo amigas de 20 y pico, que sufren tanto por las rupturas que se merecen los tres días de asueto, y a las que les cuesta encontrar un nuevo amor, como a las otras, las más grandecitas.
¡Qué joder! ¿Por qué todos se ensañan con las de más de 30? ¡Es difícil para cualquier edad encontrar con rapidez un nuevo amor! Después de todo los amores no vienen con repuesto.

*

Hombres afeminados: los preferidos de las chicas

Siempre imaginé a los investigadores como personas circunspectas, que miraban a través de un microscopio buscando algo. Con esa mirada de estar buscando algo, vaya a saber qué, bichitos malos que hacen daño a las personas. O tal vez, mirando a las estrellas, con esa mirada de mirar a las estrellas; o metiendo y sacando cosas de frasquitos, aquí no hay una mirada específica de meter y sacar; o creando bombas nucleares, aquí podría haber una mirada de estar creando bombas nucleares, que también debe ser meter y sacar cosas de algo, en este caso serían atómos.
Ya lo sé, mi imaginario de los científicos es muy rudimentario. O por lo menos, ingenuo.
Pero, resulta que cada tanto aparece un informe que habla de científicos "chusmas", qué quieren que les diga, esos que se meten a ver qué le gusta a este, a esta, por qué las solteras viven menos, o por qué a las mujeres inteligentes les cuenta más casarse, o si es mejor dormir solo o acompañado. La verdad esto ya es ser chusma. Y además, a quién carajo le importa todo esto.
Una de las últimas conclusiones a que llegaron es que "las mujeres consideran que los hombres con rasgos afeminados son más fieles y se implican más en una relación sentimental de larga duración que aquellos que tienen un rostro viril".
Y no lo dice Chiche Gelblum, el investigador vernáculo de estos temas que asolan a la humanidad. El periodista de las corbatas vibrantes salió una vez con que los hombres que usan camisas rosas son infieles. Chiche, juro que salí con hombres que odiaban ese color y eran los más putañeros del mundo.
No, está conclusión la saca un grupo de científicos británicos de las universidades de Durham y St. Andrews. Ellos han llegado a esta resolución tras haber pedido a más de 400 hombres y mujeres, también británicos, que adivinarán la personalidad de una muestra de varones a partir de simples fotografías modificadas.
La investigación, realizada en Internet, consistió en que los participantes pusieran nota a una selección de caras en función de criterios fijos, como la propensión a mandar, la ambición, la riqueza, la fidelidad, el compromiso, las aptitudes parentales y la afectuosidad.
La muestra consultada estimó que los hombres con mandíbulas cuadradas, narices alargadas y ojos pequeños eran más dominantes, menos fieles, y tenían tendencia a ser malos padres, además de tener carácter hosco.
Por el contrario, consideró que aquellos con los rasgos afilados, con labios redondeados, ojos alargados y cejas curvadas eran más idóneos para mantener una relación sentimental de larga duración que los anteriores.
Los hombres saludables recibieron mejores notas que los enfermizos y las caras añosas también desbancaron a las jóvenes. Según los científicos, las mujeres suelen estar de acuerdo a la hora de determinar la personalidad de un hombre a partir de una fotografía y les basta con ello para decidir si quieren emparejarse con él.
O sea que hay que buscar un hombre con rasgos afilados, labios redondeados, ojos alargados y cejas curvadas, ¡mierda no sería un Hernán Caire! Out.
Y además, obvio que los tipos saludables te dan más ganas de ver, con perdón de los hechos mierda, y quién no quiere comerse un bombocito joven y durito.
Una vez más se los digo: científicos me tienen podrida. Lo único que puedo decir cuando miro una foto de un tipo que no conozco, lo más que me sale, es ¡qué bueno qué está, o qué feo!
Y eso no garantiza tampoco que, detrás de toda esas aparente fealdad, se esconda un ser excepcional.
Carajo, estas investigaciones, por lo menos me divierten un poco y generan debates entre mis amigas… pero eso en el próximo post.

Sólo para vírgenes

La virginidad se parece mucho al apéndice, uno no sentía que la tenía hasta que la perdió. Es algo asintomático, no molesta, no se ve por fuera. Pero, aunque no se vea, se sabe que cada vez abunda menos. Como dice Fogwill, en Luz Mala, “hace cuarenta años, y hasta hace apenas tres décadas, abundaban las vírgenes; ahora no”.
En un tiempo tenía una amiga de casi treinta que lo era, y en cada conversación surgía la pregunta obligada: ¿y? Y, no pasaba nada. Tenía terror de que le doliera aunque todas habíamos argumentado con explicaciones muy detalladas, que no era para tanto, que de eso no se moría nadie, e incluso algunas chicas dijeron que ni se dieron cuenta. Las despistadas de siempre.
Pero, ella temía. Hasta que un día se agarró una calentura con un tipo que se olvidó del dolor y se pasó violenta y lujuriosamente al bando de las no vírgenes, pero satisfechas. Hoy puedo decir Fogwill, que no tengo ninguna amiga virgen.
El tema de la virginidad es algo obsoleto, nadie anda por ahí comprobando el nivel de virginidad de la población femenina, digo femenina porque siempre generó más prurito el tema de la minita virgen. Ni para encuestas es tenido en cuenta. No vi ninguna en Clarín. Y si como dice Rodolfo Enrique (Fogwill), “antes no podía terminar un mes sin que una virgen se le cruzara a alguno de nosotros por la vida”. Hoy diría que tendría que caminar mucho más que un mes para que se le cruce alguna.
Saco este tema porque leí que en Nueva York están haciendo una promo especial en búsqueda de vírgenes (mujeres y hombres) con el sólo objeto de regalarle una entrada. Y no es para un "telo". Ni tampoco la publicidad de condones. Es una entrada para la obra de teatro My first time, (Mi primera vez). La que ellos no tuvieron claro, digo los vírgenes que buscan.
Es una nueva producción teatral que se dará en Nueva York, que trata el tema de las primeras experiencias sexuales, y que ha anunciado que regalará entradas para su estreno a todo aquel que acuda al teatro y demuestre ser virgen.
Leí esto y pensé en una camilla con una mina con las gambas abiertas demostrando su himen intacto. Acto seguido, el facultativo (que bien podría también ser parte de la producción de la obra) le pondría una pulserita de plástico (de esas que se usan para los VIP) que diga “Virgen autenticada”. Pero, como esto resultaría muy engorroso con los hombres, porque que yo sepa no se les rompe nada, y sí, en cambio, se les dispara todo. Los productores newyorkinos, que no tienen un pelo de tontos, pensaron que lo mejor era llamar a un hipnotizador.
Así, que antes de que se abran las puertas del teatro, someterán a los supuestos "vírgenes" al poder de Sebastián Black, la persona que se encargará de detectar si los espectadores dicen o no la verdad sobre su castidad.
Seguramente más de un vivillo, o vivilla, le echará un ojo a quienes entren gratis, y luego palo y a la bolsa, porque los vírgenes son una especie muy buscada por los amantes de los estrenos, no en el teatro sino en la vida sexual.
Los productores, que no sólo no tienen un pelo de tonto, sino toda la cabellera, se dan cuenta de que tampoco van a caer hordas de vírgenes solicitando entradas. Si no se les hace mierda el negocio. Por eso, reconocieron que "hay un número limitado de entradas gratuitas, pero quedan muy pocos vírgenes en Nueva York".
En Nueva York y en todo el mundo, habría que ver cuál es la edad tope para entrar en la categoría. ¿Cuántas personas serán las que reclamen entrada gratis?
Para los que quieran saber algo de la obra. La misma se basa en las historias reales que personas anónimas escribieron en una página de Internet que se creó en 1998, mucho antes del fenómeno “blogs”. En casi 10 años, unas 40.000 personas de todo el mundo la han utilizado para explicar sus primeras experiencias sexuales, y las anécdotas que las marcaron. Y los productores, que también no tienen un pelo del pubis de tontos, le vieron la veta para llevar las historias al escenario, que van a estar representadas por dos actrices y dos actores.
Me pregunto: ¿si hacen una obra de cornudos también le regalaran entradas a quienes acrediten fehacientemente esta condición? O nadie querrá presentarse a buscarlas.

Encontré el cuento Luz Mala en Petit Orsai, el que quiera disfrutar la escritura de Fogwill, aquí está.

Con perdón de Dios

Un lector me mandó un link. Siempre me mandan cosas de todo tipo, y cuando digo de todo tipo, digo de t-o-d-o t-i-p-o. Como la curiosidad no sólo mata al hombre, y no quiero ser mujer muerta, inmediatamente cliqueé. Lo que vi me sorprendió, y juro que a esta altura de mi vida, o la vida a esta altura tiene que hacer un esfuerzo para sorprenderme. Si bien es un tema delicado, y hasta diría sacrílego, no quiero dejar de compartirlo con ustedes. Y no es de buena, sino para no ir yo sola al infierno.
No es ninguna novedad decir que la fe católica tiene un merchandising muy amplio, sólo basta para comprobarlo acercarse a la salida de algún templo de los considerados VIP (Very Iglesia Popular), como el de Luján, en Buenos Aires, ni hablar de los que están en Roma, o la muy francesa Notre Dame. Ejemplos hay miles, y cada uno ilustrará en su mente el que tiene más cerca en su ciudad-país, en todos están los puestitos que venden las estampitas de los santos, velas para encender, los infaltables crucifijos (un clásico del ramo), medallitas de todo tipo de material y tamaño, cuadritos variados, los rosarios de plásticos blanco, celestes o marrones, otro clásico aquí es la estampita de San Cayetano (el patrono del pan y del trabajo) con la espiguita de trigo.
Es el mercado de la religión. Suena mal pero es así. La última vez que estuve en Luján, hace como tres años, me enteré de que los puestitos donde venden todo este tipo de productos sacros son hereditarios, algo así como el tema de los escribanos, no pueden ser vendidos, sino que se heredan por sangre. Chupáte ese cirio.
Sí, es innegable que ya hay una gran merchandising de productos religiosos, y ni les cuento cuando un santo se pone de moda. Porque reconozcámoslo, también la moda influye en el ámbito sagrado. Ahora al pobre San Antonio, ni mú. No sé si fue desacreditado luego de no comprobársele la efectividad del 100%, u opacado por otros más mediáticos.
En Buenos Aires, hace unos años todos iban a la Virgen Desatanudos, un tiempo atrás tuvo su lugar de gloria en el devocionario popular la de San Nicolás. El mismo San Cayetano, todos los 7 de agosto es el más mediatizado, pues son miles los fieles que acuden a él. Sale en todos los noticieros.
Lo de las estampitas, medallitas y velas es algo que demuestra que hay objetos que funcionan como camino para reforzar o materializar la fe. Es cuestión de cada uno. Pero de ahí a hacer juguetes sexuales religiosos, es generar un gran escalón (diría infranqueable) entre lo sacro y lo sacrílego.
Hace un tiempo hablé de la moda de los consoladores con forma de bichitos, que un gusanito, que una foquita, que un conejo y bue… hasta los hace más simpáticos si se quiere, aunque es muy posible que salte alguna asociación de defensa de los animales, pero que tengan forma de vírgenes, crucifijos, o hasta de Buda (no se salva ninguna religión)... es too much.
Lo primero que pensé fue quién los compraría y gastaría unos 50 dólares, que es lo que valen. Para que no crean que me fumé algo, les paso la página, una advertencia: ¡si son creyentes y sensibles lo mejor es abstenerse!, después no digan que no les avisé. El lugar se llama Divine Interventions (Intervenciones divinas).
Y yo que creía que ya había visto todo, se ve que me queda mucho todavía por ver. Qué Dios me perdone, pero ...¿el Vaticano sabrá de todo esto?

Una novia errante

Cuántas veces me sentí errante, no en un balneario fuera de temporada, sino dentro de mi ser. Cuántas veces marqué un número de teléfono, cuántas veces corté y volví a llamar a los tres minutos, cuántas veces dije bueno está bien, y al segundo volví a marcar los números que tenía guardados en mi cabeza para decir con furia, vos qué te crees. Cuántas veces me sentí perdida, abandonada, destrozada en mi propio sufrimiento por una pérdida amorosa, pensando que jamás me iba a recuperar.
Mientras iba viendo la privada de la película Una novia errante, el segundo largometraje de Ana Katz cada escena marcaba algo que había hecho una y mil veces, y me arrancaba una sonrisa, porque ahora a la distancia suena hasta gracioso pensar en todas esas locuras que se hacen en plena etapa de enamoramiento doloroso.
La historia que cuenta el film comienza cuando la protagonista se baja de un micro, en el que viajaba con su novio. Viajaba y discutía, porque en realidad ésas son las dos acciones de las primeras escenas. Ella se baja y él no. Se podría decir que esta historia comienza con un final. Habían planeado festejar un aniversario en Mar de las Pampas, un balneario que fuera de época luce casi deshabitado. Desde ese quiebre es cuando la novia empieza a deambular, transcurrir los días en soledad, buscando respuestas que no llegan, o que si llegan no quiere ver, conociendo personas, y por supuesto, en todo esto la figura del novio (interpretado por Daniel Hendler su pareja en la vida real) que paradójicamente se hace más presente al no estarlo. En ese juego de ausencia-presencia del objeto amado.
El teléfono es un personaje silencioso de la película, y tiene un protagonismo que a más de una le hará verse reflejada en la pantalla. Las escenas en el locutorio del pueblo son de un realismo cruel. Llamo, hablo, corto, vuelvo a marcar, hablo, corto, marco, es una cadena que a veces parece no tener final.
La historia está contada casi como con una cámara oculta muy respetuosa. Mostrando momentos privados, aquellas cosas de las que nos sentimos avergonzados, como llamar a horas loquísimas o meterse en su email o en su contestador para borrarle todos los mensajes que le lleguen. Esos actos bochornosos cuyo relato posterior sólo está permitido a las personas del más estricto círculo íntimo. Aunque, muy a menudo ni siquiera a ellos se los contamos, los guardamos dentro del cajoncito de actos de amor desquiciados.
Mañana, 25 de mayo Una novia errante estará compitiendo en la sección oficial Un Certain Régard (Una cierta mirada) del Festival de Cine de Cannes. Es el único largometraje argentino y el último en competir en esas instancias, por eso el día después ya se sabrá si ganó o no. Aunque ya es un premio estar allí.
Habrá que esperar hasta el 7 de Junio para verla en las salas porteñas. Fue hecha en coproducción con Flehner Films y al ganar el premio del Festival de San Sebastián, Cine en Construcción, la post producción se hizo con empresas españolas, por lo que terminó siendo una coproducción con el país ibérico.
Ana logró contar una historia chiquita pero que se hace gigante, pues relata una situación que toca, no me atrevo a decir todos, pero sí a la gran mayoría. La del vacío no sólo físico que deja una separación, pues la otra persona ya no está más a nuestro lado; un vacío que se convierte en una cuestión existencial.

Up date: el premio Una Cierta Mirada fue atribuido a la película California dreamin, del director rumano Cristian Nemescu, fallecido en agosto pasado, a los 27 años. Nemescu y su ingeniero de sonido Andrei Toncu murieron el 24 de agosto pasado en un accidente automovilístico.

La guerra del amor

Hay parejas para las que pelear constituye el acto más pleno de amor. Para las que la discusión se convierte en un entramado amoroso difícil de descubrir para los demás, que los escuchan vociferar cuestiones elementales tales como si una mancha sale con agua caliente o fría, o si el nene perdió el diente a los seis o siete años, o si el vino que sirven en la cena lo compraron en Mendoza o en San Juan, todas esas disputas se llevan a cabo como si en esa contienda se jugase el control de algún país. Los demás se quedan callados y observan sin poder actuar en esa coreografía amorosa de la pelea.
Juana y su marido son así. Viven en continuas luchas verbales frente a los demás. Jamás utilizan el insulto o la frase hiriente, pero basta que uno diga una cosa para que el otro inmediatamente la refute. Y ahí empiezan.
Ni hablar si lo que se comparte con ellos es una sesión de juego, tal como un Trivial, o un Teg. Compartir uno de esos partidos es garantía de que el juego no termine, o que dure más de lo previsto. Que estén en el mismo o diferente equipo no agrava o aquilata la cuestión. Una pregunta del tipo: ¿cuál fue el más pequeño de los hermanos Grimm?, puede llevar a que los demás se levanten y busquen bebidas, coman y se olviden de la pregunta hasta que ellos terminen su acalorada discusión.
La verdad jamás puedo llegar a comprender esa especie de lucha en que los que participan se divierten a su manera y los que escuchan se aburren y quieren huir de esa situación irremediablemente. Y no volver a verlos más.
He descubierto que los dos necesitan de esto para estar juntos, que es una forma de fortalecer su amor, de encontrarle un sentido para que la vida no sea la rutina del sí querida/o. Y que es algo común en muchas parejas. Cuando le pregunto a Juana si las cosas van bien con él, me mira como si le hubiera preguntado si todavía era virgen. Si ellos se aman con locura.
Sí, con locura no que queda la menor duda. Son como dos energía negativas que cuando se unen forman una positiva. Menos por menos, igual más.
Una vez tuve una relación con un hombre en la que la discusión siempre traía una reconcilación fogosa entre sábanas. Era casi una rutina como si la pelea fueran los leños que encendían la pasión. Claro, que a la cuarta vez me cansé de ese jueguito enfermizo y le dije: adiós andá a pelearte con otra.
Se ve que Juana tiene sus ejércitos interiores que aman a su marido, o aman pelear con él, y a él le pasa lo mismo. Hace años que están juntos brindado el espectáculo de su amor sentenciado a continuas luchas en las que los dos siempre quieren tener la razón. Y se ve que eso los hace felices.

Pará, pará con las filias

La red es una impactante caja de sorpresas. Lo más asombroso de sumergirse en ella es que a veces uno no se imagina a dónde va a llegar. Es como un viaje sin mapa, ni rutas establecidas. Son cadenas interminables de links que arrastran de un tema a otro, de un medio a otro, de un titular a otro. El fenómeno de la información acumulada por miles y miles de páginas. La vorágine de letras que cuentan, que muestran, que ofrecen. Tsunami de noticias.
Siempre digo que lo más parecido a la magia es la tecnología. Mágicamente, previo pago telefónico con tarjeta de crédito del servidor que me había olvidado pagar, hoy hice un recorrido que me llevo a preguntarme si de verdad tengo una desviación sexual.
¿Cómo puede ser empiezo buscando un nombre y termino en una página de parafilias, o sea desviaciones sexuales?
Mi hoja de ruta de ese viaje “interneteano” fue más o menos así.
Empecé con una noticia acerca de que el canal Disney, por un error en su programación pasó una película pornográfica en vez de una de dibujitos animados. Esto fue en Estados Unidos. En realidad el error fue de la compañía de cable local que emitía dicho canal.
Por cierto, que alguien le avise a mi primo adolescente (que adolece de sexo) que esto sucedió en el país del norte, porque desde que leyó esta noticia está viendo el canal infantil todo el día con la esperanza de que se repita el hecho.
De leer esta noticia que de por sí es bastante inusual, e impensable, pasé a descubrir que no es la primera vez que Disney está asociado a problemas de tenor sexual. También hay acusaciones sobre mensajes subliminales en las películas dedicadas a los niñitos de todo el mundo. No se salva nadie, ni la Serenita, ni el Rey León, Roger Rabbit y obviamente Mickey también está involucrado. Desnudos y símbolos sexuales. Escándalo total.
Agregando otra gota al vaso, aparecen unos empleados de Eurodisney jugando detrás de un escenario a hacer “la porquería”. Pero el agua no hubiera llegado al río, si no hubieran estado simulando hacer cositas sexuales vestidos con los trajes de los personajes.
Blasfemia total. Con los personajes no se juega. En el video aparece Minnie, Mickey, Goofy y hasta las ardillitas Chip y Chop. Por supuesto, la empresa en este caso Disney, dijo que iba a tomar medidas. Lo que no me quedó claro si las acciones eran filmar un película porno con los actores franchutes. Acción que llevaría a la primera noticia.
Pero dejando de lado mis suposiciones, y siguiendo la cadena de links llegué a enterarme de que hay una cultura furry en el mundo, y también en Argentina, en la cual disfrazarse de algún bicho, (una especie de peluche gigante) funciona como fetiche a la hora de tener sexo.
Debo aclarar que el artículo del diario español 20 minutos títula: "Disfrazarse de peluche, es la última moda erótica", data del 2005, así que hoy la última moda puede ser disfrazarse de fruta exótica (vieron que es cool comer mango, papaya, y maracuyá), o de bailarín/na del concurso de Tinelli (no es cool pero es popular).
Sinceramente, lo de furry no me va, la verdad a mí no me calentaría un tipo que aparezca con un traje de osito, o de león, o de no sé qué.
No me fui por las ramas, llego al final del camino o del último artículo, cuando leo “Otras parafilias”, y voy a la página donde creo, supongo, sospecho, estoy casi segura de que están todas. ¡Mon die! Juro que pensé en contarlas para dar un dato duro en este post, pero la que se quedó dura fui yo, cuando vi cuántas eran. Ni loca las cuento todas.
Algunas me hicieron reír, con perdón de la parafilia, como la iatronudia: excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia. Temo que mi vieja que se la pasa en los facultativos tal vez la padezca.
Hay otra que muchos la sufren, aguzada por el semáforo en rojo, como la mucofagia: comerse los mocos. Puag. Leí exhaustivamente la lista y llegué a la conclusión de que alguna que otra vez sufrí de sommnofilia, acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla. De lo que nunca, podría sufrir es de knismolagnia: excitación sexual producida por las cosquillas. Ja. Ja. Jaja.

Preguntas retóricas...

1. ¿Y si me equivoco?
2. ¿Me será fiel?
3. ¿Se dará cuenta de que me gusta?
4. ¿Por qué no se va?
5. ¿Por qué me mintió?
6. ¿Cuándo se terminará todo?
7. ¿Hasta dónde llegaremos?
8. ¿Me querrá como yo a él?
9. ¿Cómo será la convivencia?
10. ¿Por qué no me lo dijo antes?
11. ¿Cuánto más tengo que esperar?
12. ¿Por qué no me contesta?
13. ¿Estará seguro?
14. ¿Cómo hago para no quererlo?
15. ¿Me dejará por otra?
16. ¿Me dejó por otra?
17. ¿Cómo le digo que se terminó?
18. ¿Qué le digo cuando venga?
19. ¿Qué excusa pongo?
20. ¿A qué hora me dijo?
21. ¿Le digo la verdad?
22. ¿Me hago la boluda?
23. ¿Cómo hago para olvidarlo?
24. ¿Cómo hago para no llorar?
25. ¿Cuándo estaré mejor?
26. ¿Se acordará de mí?
27. ¿Algún día se me pasará?
28. ¿Me extrañará?
29. ¿Me querra?
30. ¿Por qué me dejo?
31. ¿Por qué no puedo dejarlo?
32. ¿Qué hice mal?
33. ¿Hasta cuándo lo aguanto?
34. ¿Se me nota mucho?
35. ¿Por qué pasó?
36. ¿Me está mintiendo?
37. ¿Tendrá razón?
38. ¿Tendré razón?
39. ¿Serán excusas?
40 . ¿Estará con otra?
41. ¿Está confundido?
42. ¿Cómo hago?
43. ¿Le doy otra oportunidad?
44. ¿Lo llamo yo?
45. ¿Andará bien la línea?
46. ¿Mejor no lo llamo?
47. ¿Será el indicado?
48. ¿Ya se olvidó de mí?
49. ¿Cómo hago para cortar?
50. ¿Y si no es tan bueno?
51. ¿Será mejor separarse?
52. ¿Quién tiene la razón?
53. ¿Dónde estuviste?
54. ¿Para qué me pidió el teléfono?
55. ¿Será él?
56. ¿Qué estará pensando?
57. ¿Seguirá queriéndola?
58. ¿Hasta dónde piensa llegar?
59. ¿Por qué me hace esto?
60. ¿Por qué me quedo?
61. ¿Por qué se quedó?
62. ¿Para qué me llama?
63. ¿Habré entendido bien?
64. ¿Cómo me veo?
65. ¿Se habrá terminado todo?
66. ¿Cuándo me daré cuenta?
67. ¿Me está hablando en serio?
68. ¿Dónde la habrá conocido?
69. ¿Qué día me tenía que venir?
70. ¿Tendré alguna respuesta?
71. ¿Se lo pregunto?
72. ¿Mejor no se le digo?
73. ¿Serán celos?
74. ¿Cuándo fue la última vez?
75. ¿Son todos iguales?
76. ¿Habré hecho bien?
77. ¿Me habrá puesto no admitir?
78. ¿Qué me pongo?
79. ¿Ya se habrá acostado con ella?
80. ¿Esas tetas son de verdad?
...
la lista puede ser interminable.