Todos los años, más o menos para esta fecha, escribo algo alusivo. Suena tan mal esa palabra, pero es la adecuada. Aludo a las fiestas, a los compromisos, a lo eterno de terminar y empezar un año, a lo que supone que hagamos, a lo que hacemos y dejamos de hacer. Y hoy estoy aquí haciendo lo mismo, aludiendo al fin de año. Desde la hoja en blanco. Cuando empecé a escribir sentí que la hoja era casi (casi) como el año que va a empezar dentro de pocos días, algo vacío que se irá llenado con nuestra vida, con la vida de todos, con la muerte de algunos. Que se irá llenando de sucederes, de cosas que nos pasan, que les pasan a otros pero que nos llegan, de amores y desamores, de vientos y lluvias, de tantos amaneceres como anocheceres, de lunas llenas y de cuartos menguantes, de sonidos, de ruiditos, de gritos y susurros, y también de silencios, que a veces pueden resultar incómodos, de dinero o de cheques en blanco, de gente que no contesta los emails, y de los que nos llenan la casilla con spam, de cajeros sin guita, y de policías y ladrones, de matracas y pitos, de santos y algún que otro fantasma dando vuelta.La vida nos espera, aguarda impaciente el siguiente paso que daremos, después de todo qué es la vida, si no un caminar continuo, step to step llegamos a todos lados, hasta a nuestro propio final, que siempre se espera no sea anunciado y acontezca casi sin darnos cuenta. Tengo una hoja en blanco, tengo un año para llenar, no me desespera la inmensidad de los 12 meses, me gusta el desafío de empezar a escribir día por día mi historia, mi vida, mi propia versión de los hechos, como debe ser. Como quiero que sea.
¡Feliz 2011 para todos!
Ayer cuando me reuní con las chicas sucedió algo. Es cierto eso que me dijo Vicent, que entre post y post crecía 25 metros el Perito Moreno. Me di cuenta de cuántas cosas no saben qué pasaron porque no se las conté, como que Loli tiene a su beba, sí es un nena, otra para el clan, pero al final no se casó todavía, está en eso; que Violeta se enamoró casi por primera vez, pero que él la dejó hace unos días, y ahora está mal; que Mona me tiene prohibido contar nadam vieron cómo es ella de supersticiosa (sí vos, no lo podés negar). Pasaron tantas cosas en este último tiempo, como seguramente les habrán pasado a ustedes, la vida tiene eso, como decía mi terapeuta, "nunca golpea la puerta, siempre entra por la ventana". Y la vida nos entró por las ventanas de todas. Y vaya si entró. Pero bueno, de a poco iré poniéndolos al día, como cuando nos encontramos con viejos amigos, y nos vamos enterando de qué cosas pasaon en todo esos años que no nos vimos.






