Collares, collares

Tengo una caja en la que guardo mis collares. Soy adicta a ellos. Transito períodos de enamoramiento absoluto donde cada día luzco uno diferente, y otros de rehabilitación en los que ninguno se posa en mi cuello. Mis amigas me tienen prohibido comprar uno más. Pero, bastante a menudo rompo la prohibición y caigo bajo el poder de cuentas de colores.
Es que tengo muchos, muchísimos, algunos más nuevos, otros de hace años, hay cierta cantidad que fueron obsequiados por personas que conocen mi adicción. Regalo que siempre es muy bien recibido.
Algunos fueron comprados en los rincones más exóticos del planeta; otros en el barrio del Once, en la Ciudad de Buenos Aires, un rincón no menos exótico del planeta.
Tengo collares que salieron pocos pesos, una pichincha, una ganga, cómo no comprarlos; y otros bastantes caros, qué horror, no puedo gastar eso... pero es tan bonito. ¡Cash! Algunos pertenecieron a mi abuela, son los que adoro. Son tan ella.
Desde hace un tiempo sospecho que mis collares en cuanto cierro la tapa juegan dentro de la caja, en la más completa oscuridad. Son juegos a los que puedo calificar de verdaderas orgías por como los encuentro. Entrelazados, revueltos, amorosamente enmarañados. Piedras brillantes y semillas autóctonas, cuentas de cristal barato con perlas grises que mi madre asegura son carísimas.
Cada vez que quiero sacar uno, nunca viene solo, supongo que arrastra a sus compañeros de juergas, una verdadera madeja, muy difícil de desenredar. Collares orgiásticos. Unidos a más no poder, mezclados pero no pegados, anudados pero sin ningún nudo.
Cuando esto sucede, me tomo el tiempo necesario para lograr la separación, confieso que por momentos parece imposible. A veces suspiro más de la cuenta, y protesto el doble, pero luego me calmo y comienzo la tarea como si mis manos fueran algo etéreo, pues temo romper a alguno. Me dolerían las cuentas rebotando inquietas sobre el piso.
En un preciso instante esa maraña de hilos, cordeles, perlas, cuentas, engarces, y eslabones se desarma. Es casi como ese truco que hacen los magos con las cuerdas, uno no se da cuenta de cómo sucedió pero de pronto el hilo cae perpendicular al piso sin ningún nudo. Así como por arte de magia, sin avisar, siempre me sorprendo cuando el ovillo caprichoso se desarma, me provoca una exquisita tranquilidad.
El otro día cuando sucedía esto, no pude dejar de pensar que en la vida sucede lo mismo, que por más que las cosas parezcan collares enloquecidos enredados en una madeja infernal, junglas de problemas que parecen sin salida, uno enlazado con otro, orgías impúdicas de complicaciones, aunque parezca que jamás podremos desenmarañar esa agotadora realidad siempre hay un instante en que los nudos comienzan a aflojar, en que con un movimiento, pasar de acá a allá, tirar y volver a aflojar, de pronto cada cosa ocupa su preciso lugar.
Muchas veces, para mantener el orden en la caja, pensé en comprar bolsitas de celofán y poner cada collar en una. Pero prefiero seguir así y sentir que puedo ordenar un caos sólo con mi buena voluntad.

28 comentarios:

Nefastas dijo...

te comprendo adictivamente porque soy igual con collares, anillos, y aros....
de hecho hace un mes me hice una especie de cuadro forrado en tul para colgar los aros (llegué a contar 60 pares y paré porque me dí asco) y un percherito para mis collares porque me agotó tenerlos guardados y no poder ver lo que tenía...compré los ganchitos en la ferretería, pinté todo plata, quedó divinor total, y ahí los tengo en el cuarto colgados ambos dos como grandes cuadros...
la habitación parece de mujer...y marido lo soporta...
y fue la solución total! ahora cambio sin parar de accesorios porque los tengo ahí todos juntitos...le recomiendo el intento (igual sigue habiendo cajitas con más chucheras que mejor ni ver)

ANIBAL dijo...

tenía una novia que siempre me pedía esa tarea, desenredar collares. Te entiendo, aunque nunca hice la asociación que haces vos, pero es así siempre hay que empezar por un hilito y todo se soluciona. besos.

che gato dijo...

Hola mala…lamentablemente a veces la buena voluntad no alcanza, a diario mi implacable soberbia me encierra en las mas despiadadas trampas. Inútilmente he intentado ordenar los cajones de mi vida, pero es como tratar de identificar las bocas en una orgía...es imposible…ahora estoy aprendiendo a dejarme llevar… ¿pensaba jugar contra los vericuetos del azar?...qué infeliz... qué pérdida de tiempo!....todo llega, amiga, como tu buscado collar al cuello…

Ana C. dijo...

Mali! No sabés lo bien que me vino este escrito tuyo. Justo en un momento de desenredar collares...

Espero que se me de tan bien como a vos.

Beso

Armando Esteban dijo...

Bonita!!! Me encantó!!!

Besos

Lalodelce dijo...

Metafórico tu post. Me quedé pensando. Un abrazo.

living dead dijo...

Me fastidia la bijouterie.

Un collar de besos es lo que mejor les queda a las mujeres.

Saludos maliciosos...

carlos martinez dijo...

De toda la ferreteriaque se pincha ó cuelga una mujer es la única que soporto. El organizar tal cantidad de collares, desde ahora mismo te digo que es inutil. Lo mejor puede ser lo d las perchitas. Si un dia te parecieron lindos ¿porque guardarlos en cajitas?

lanuevaD dijo...

Bue... yo tmb tengo una gran adiccion pero lo mio son los zapatos... al punto tal de que me los compro y despues no los uso jeje... Pero bueno es lo unico que me levanta en animo!!!... Y como vos a tus collares tampoco los ordeno, me enconta verlos asi en mi placard!
Besos enormes

Fer dijo...

Mali,
Mire, si el enredo de los collares es como el enredo de los cables, la compadezco.

PD: que no use collares, no implica que me cuelgue cables del cogote.

Gabu dijo...

MALU...Cómo detesto esos enredos de bijou!
El otro día me aparecí de mi suegra con una preciosa bolsita de tela infladísima,la mire y le dije:"ELVE,ESTO LO SELECCIONE PARA USTED...",al tomar la bolsa la pobre mujer me miró espantada y el bochinchoso ruido metálico la hacía casi desistir de husmear...
Al abrirla,comenzó el desfile exótico y mirándome me dice:"ESTO TE PONES VOS?!"
Era OCVIO que no!Lo que ella estaba heredando era parte del saldo en desuso!jajajajaj

P.D.:La bijou creo que nos define mucho más femeninas,un accesorio de buen gusto,bien puesto y totalmente fuera de lo fashion repetitivo,nos hace distinguidas y a veces hasta determina nuestra propia luz interior...

BESOTES Y ADORNOS!

Little Queen dijo...

Hola!! y si yo tambien me identifico con eso,pero por lo menos vos los tenes todos juntos,yo los tengo colgados a un par,otros en dioferentes cajitas de tamaños,colores y formas y si a eso le sumamos anillos,aros y pulseras...ESTAMOS FRITAS!!
un beso!!!

Cora dijo...

Hay Mali.... Puchis que yo tengo todo mezclado, aretes, collares, anillos... de plata , de oro, de bolitas... de cualquer cosa y todo mezclado... Siempre pienso en ordenarlos pero siempre salgo con alguna excusa para no tener que hacerlo...
Y ultimamente me doy cuente que no me gusta ordenar... proque le siento cierto temor en rebuscar en esas cajitas de pandora que no
quiero volver a abrir...

Un beso,

Carmen dijo...

Últimamente la calidad de los collares es tan mala que se rompen muy deprisa, entonces lo que yo hago es renovarlos, reciclarlos y rediseñar de nuevo... a lo mejor habría que hacer también lo mismo con los hombres, no?
Besos

neus dijo...

Nunca se tienen suficientes collares, pensientes, bolsos o zapatos.. aunque mi marido disienta acerca de eso, y piense que estoy loca cuando digo: es que no sé qué ponerme hoy!!!!!!
(Cosas de mujeres...,no?)
Neus (Valencia. españa)

estenoesminombre dijo...

He aquí lo que -a lo mejor por cansancio y sueño de un servidor- ocurrió.

Léí el último párrafo del escrito.
Hasta aquí todo muy bien, pero en lugar de ir al principio, seguí leyendo desde ese último párrafo como si fuese el priemro.

Fue usted la que habló de caos, ahora no me ponga cara de "¿cómo se te ocurre hacer semejante cosa?".

Sin embargo, fijesé que la lectura s eme hizo igual de interesante que de haberlo leído "al derecho".

Y me gustó entender ese principio "normal, al derecho" como un desanudado nudo que peude ser un final o una cuenta más de ese collar dentro de cajas con ominosos actos y saludables pecados.

Bon finde.

Besos, Malizia

Alma dijo...

Yo soy igual, soy adicta a collares, aros, pulseras, cinturones, en fin... soy un terror con los accesorios, con los zapatos menos pero si tuviera guita me compró toooooddooooo!!!!!!!!!!
linda metáfora escribiste, es cierto a veces las cosas parecen que no tienen solución pero sólo hay que tirar de un hilito...
beso y buen fin de semana. el del cuarto anda por ahí?????

DOS EN UNA (unidas por el pelo) dijo...

que identificada me sentí...mi cajon e un depelote!..
eso de bolsitas de celofan seria fantastico.porque cada vez q quiero ponerme uno.no lo encuentro.está enredado o no se q existe directamente.traigalo al patio el Tito en sus tardes de "toy al pedo" se los desata...
tetas

Anónimo dijo...

Ojalá los nudos de la vida se puedieran desenredar asi...sólo con un rato de paciencia...Aunque pensándolo, capaz q si..no?
Me encantó este de los collares!!
aniren.

Alice dijo...

Sí, sí, sí amo los collares me parecen tan femeninos, yo también me compró y soy muy impulsiva en esto. No puedo parar! Buena la imagen reflexica, no la había pensado.
beso grande enrededado entre collares.

Cristibel dijo...

Me gusta esa forma de ver la Vida. Me da esperanzas ahora que mis collares están todos enredados...

Pepe Luis...un buen tipo dijo...

Esa caja es como la vida misma.

Me gustó mucho la imagen de los collares como portadores de recuerdos, emociones, anhelos y deseos, pasados y presentes, que se mezclan sin orden ni lógica, jugando con su propia dinámica.

Es como nuestro corazón, ni mas ni menos.

Azucena dijo...

a mi también me gustó mucho esa imagen y coincido con pepeluis, en nuestro corazón muchas veces hay collares tan enredados como en esa caja que tenés vos.
beso linda.(nunca te había dejado un mensaje)

solokierogritar dijo...

Ayer después de leer tu post no pude dejar de pensar en aquel collar colorado espléndido que tenía mi abuela. De noche fui a la casa de mi mamá y decidida a secuestrarlo, le revolví todo lugar posible... claro que no lo encontré.
La búsqueda, continuará.

viceversa dijo...

los collares son supremamente femeninos. no tengo centenares, pero los que luzco lo hago con devoción...
y tenerlos en bolsitas sí ayuda!!! sobre todo cuando te levantas a mil x la mañana y solo tienes diez minutos para arreglarte :)

Ro dijo...

Mi inversion en collares es totalmente obscena!!
Tengo tantos que me compre dos corbateros para colgarlos, de esos que se despizan sobre un riel, quedo DI-VI-NO. Pero cuando llega el resumen de VISA y veo lo que invierto por mes en Luna Garzon, Isadora, etc, me quiero matarrrrrrrrr. NO PUEDO PARAR!!!

Ro

michelle dijo...

hola, yo hago collares, con vidrio de la india, con cintas, con bolones de plastico, y muchas cosas mas, si a alguien le interesa me puede mandar un mail a michusli@gmail.com el que me mande un mail que me diga que me saco de aca y le regalo un regalo sorpresa con la compra!
saludos y el blog esta muy interesante

Anónimo dijo...

A mi me pasa lo mismo, tengo varios aros y collares, entre otras cosas. Los aros los pude acomodar perfectamente, con algo que me invente....pero con los collares....ufff!!!! odio que se enreden..ya que se me han roto un par....si alguien tiene una solucion compartala....gracias y hasta luego....